Los sistemas en seco en la construcción tradicional

NO HABRIA MOTIVOS, EN LA ACTUALIDAD, PARA PERSISTIR EN LA CLASIFICACION DE UNA CONSTRUCCION EN 'HUMEDA' O 'SECA', O EN DEFINIR 'SISTEMAS' PARTICULARES DE CONSTRUCCION. LA ARQUITECTURA SE ENRIQUECE SI CUENTA CON TODOS LOS ELEMENTOS EXISTENTES A SU DISPOSICION, SIN NECESIDAD DE ENCUADRARSE EN UN SISTEMA PARA UTILIZARLOS.

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EN LOS AÑOS RECIENTES hemos presenciado la incorporación al mercado de nuevos materiales de construcción cuya particularidad es su montaje o colocación por ensamble o fijación 'en seco', claramente diferenciado del método de ejecución de muros y/u otros elementos en la construcción tradicional, que requiere agua para la hidratación de sus aglomerantes.

La difusión de los nuevos materiales y sus modos de instalación debió afrontar, en sus comienzos, la reticencia de los usuarios debido a ciertos aspectos culturales vinculados con una imagen de la familia estable y segura, cobijada en viviendas con los mismos atributos.

Esta necesidad de seguridad y estabilidad se volcaba en los muros y todo otro elemento que debía mostrarse sólido y macizo. Golpear con los nudillos en la superficie de un muro para comprobar que no sonara a hueco, era un gesto característico y demostrativo. Lo liviano, representado en nuestro medio por las 'casas prefabricadas' -generalmente de madera de bajo precio-, era considerado inversión precaria, de poca duración.

Las descripciones de métodos de construcción en revistas de arquitectura norteamericanas, las fotografías de viviendas en revistas de decoración, y hasta el cine, nos mostraban otros tipos de vivienda, construídas con materiales más livianos y simples. Esta modalidad era por nosotros justificada en ese país atribuyéndolo al modo de vida americano.

LA DIFUSION DE LOS NUEVOS MATERIALES

Finalmente, frente a esa idiosincracia, el argumento que resultó sumamente eficaz para la comercialización -sumado a la propia calidad de los materiales que se comenzaban a promocionar-, fue la limpieza y notable rapidez de ejecución, contrapuesto a la lentitud, desprolijidad y desorden a que había arribado la construcción tradicional, luego de la ruptura de la cadena artesanal (la formación del aprendiz al lado del oficial especializado) a partir de la década de los '50, cuando la mano de obra joven encontró mejores jornales en las fábricas, además de una paulatina pérdida del rigor técnico en el saber de los profesionales cuyo motivo sería largo dilucidar.

Así, una variedad de materiales, no conocidos antes en el país pero experimentados largamente en el exterior, junto a otros preexistentes, sumado a la nueva experiencia adquirida por los operarios y los profesionales, impulsaron una serie de innovaciones en nuestros modos de construcción a los que se ha dado en llamar, quizá no propiamente, 'sistemas'.

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LA CLASIFICACION DE LAS CONSTRUCCIONES EN SISTEMAS

La Subsecretaría de Vivienda de la Nación tiene abierto desde hace unos años, un Registro de propuestas nuevas aprobadas, que se encuadran en algún 'sistema', y expide a los interesados un Certificado de Aptitud Técnica (C.A.T.) como constancia; requisito exigido en el otorgamiento de créditos para la construcción con recursos oficiales.

No obstante denominarse genéricamente 'sistemas', estos modelos, con excepción de la construcción prefabricada pesada, originada y perfeccionada en la Europa de postguerra pero poco desarrollada en nuestro país, no parecen implicar un ingenio totalmente original toda vez que utilizan de un modo previsible tanto los nuevos materiales como muchos de la construcción tradicional.

Cuando en las épocas de vigencia exclusiva de la construcción tradicional se fueron incorporando elementos nuevos, como ser hidrófugos, cerámicos esmaltados, el cemento de albañilería, los ladrillos huecos portantes, las placas de entrepiso premoldeadas, etc., a nadie se le hubiese ocurrido encuadrar su utilización como perteneciente a un sistema.

Posiblemente la configuración en 'sistemas' haya surgido a partir del impacto que significó la gran cantidad de elementos nuevos ingresados al mercado en tan pocos años o, como decíamos más arriba, la necesidad de facilitar su aceptación encarándolo como un sistema distinto. El hecho concreto es que, consolidado el mercado, no parece indispensable insistir en subdividir como 'sistemas' los modos conocidos de utilizar o vincular materiales corrientes.

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LA CLASIFICACION DE LOS SISTEMAS CONSTRUCTIVOS

Las nuevas modalidades de construcción han sido clasificadas de varias maneras.

El mencionado registro de la Subsecretaría de la Vivienda, las divide en Sistemas Livianos, Semipesados, Pesados e 'in situ'. Este último no se refiere a los modos tradicionales, sino al ejecutado en el lugar pero con algún agregado de elemento novedoso que caracterice a la construcción.

A nivel más comercial, y referido generalmente a toda ó sólo partes de la obra, o a sus materiales componentes, se popularizó la conocida denominación de 'en seco' o en 'húmedo'.

Por otro lado es muy utilizado también el término 'construcción industrializada'.

Algunas explicaciones y aclaraciones, así como la tabla de clasificación de elementos de utilización en seco del cuadro adjunto (al final de la presente nota), ayudarán a ampliar el panorama y servirán de introducción a nuestra idea.

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LA SUBDIVISION EN 'SECOS' Y 'HUMEDOS'

Esta correcta subdivisión de los materiales o partes de una construcción, es utilizada desde tiempo antiguo por los profesionales. El período inicial de obra 'húmeda' está ligado a lo engorroso y de limpieza dificultosa, especialmente si coincide con épocas lluviosas. Más cerca del final de la obra, los sectores de obra 'húmeda' disminuyen, y aparecen las restantes tareas 'en seco' que son más fáciles de controlar e interfieren en menor medida unas con otras.

Mas recientemente han sido usados estos términos para definir un método constructivo, establecer un sistema o caracterizar a toda una obra, pero, en rigor, habitualmente no se encuentra alguno de estos dos modos de construir en forma exclusiva pues, por ejemplo, en una construcción tradicional 'húmeda' el techo puede ser de tejas -construcción seca-; y en una construcción 'en seco' los cimientos, plateas de pisos o veredas perimetrales, se construyen en 'húmedo'.

Mas bien el término utilizado (en seco o en húmedo), en su acepción corriente, para clasificar una construcción, parece referirse al modo de ejecutar sus paredes -principalmente-, a partir de lo cual quedaría encuadrado el tipo a que corresponde toda la obra en general.

De tal modo esas paredes pueden ser ejecutadas con 'estructuras' portantes de acero o madera y placas de cerramiento fijadas a ellas con elementos mecánicos o adhesivos especiales -en cuyo caso se la consideraría una construcción 'en seco'- o, con mamposterías y revoques tradicionales, -caso en que se la consideraría 'en húmedo'-.

En los casos de las 'construcciones en seco', inevitablemente las cubiertas y entrepisos se deberán también ejecutar de una manera similar, o sea 'en seco'. Constructivamente no es posible pensar en entrepisos o cubiertas 'en húmedo' sobre paredes 'en seco'. En cambio, es posible montar dichos elementos 'en seco' sobre paredes 'en húmedo'. El modo de ejecutar los cimientos o pisos sobre el terreno, surge como independiente de la tipología constructiva en cuanto a intervenir en su definición.

Por lo tanto, la definición a partir de las características de las paredes parece ser la utilizada, no obstante no pertenecer todas sus partes al mismo modo constructivo.

Como vemos, en estas definiciones campea un cierto desrigor, que avala también nuestra tesis sobre la oportunidad de ir desligándonos de los encasillamientos, posiblemente necesarios en los momentos pioneros.

 

LA CONSTRUCCION LIVIANA O PESADA

Esta denominación intentaría hacer un distingo entre la construcción con elementos premoldeados de hormigón o perfiles de acero ('pesadas en seco'), de las ejecutadas con perfiles de chapa fina doblada, placas de revestimiento y/u otros elementos similares, que configurarían las 'livianas en seco'.

La diferencia más importante se referiría al modo de fabricación, transporte y montaje. Indudablemente para las 'pesadas' se requieren en las fábricas grandes encofrados, instalaciones de atmósfera con vapor para fragüe rápido del hormigón o plantas de laminación para el acero, como así también puentes grúas para ambas, por ejemplo. Además de los camiones pesados para el transporte, y grúas para el montaje en obra.

Para las livianas, todos los movimientos de transporte y colocación en obra son manuales en la gran generalidad de los casos. Quizá podría intentarse establecer la división entre ambas en base a la densidad de sus elementos, que podría ubicarse en alrededor de 300 Kg/m3.

En base a esto, las construcciones realizadas con elementos trasladables a mano o con equipos livianos -perfiles de chapa doblada, placas Durlock, madera compensada, por ejemplo- serían las livianas; y las que requieren grandes grúas -por ejemplo las de hormigón premoldeado-, las pesadas. Esta definición resulta aceptable y su interpretación es clara.

Posiblemente la tipología de las construcciones pesadas -prefabricados pesados-, con el nombre precisamente de 'pesada' debería mantenerse, dado todo el equipamiento de maquinaria pesada y muy específica que necesita. Estas construcciones están inevitablemente ligadas con las industrializadas propiamente dichas, mencionadas al final del punto siguiente. Teniendo equipos pesados, se justifica que la fabricación se realice casi por completo en fábrica, conformando un proceso industrializado.

Al margen de las grandes construcciones a que nos referíamos, se comercializan actualmente viviendas unifamiliares y/o construcciones para usos rurales cuyas paredes están formadas por placas de hormigón premoldeado que entrarían dentro de la categoría pesada, aunque en algunos casos están alivianadas con poliestireno expandido en su interior o arcilla expandida como agregado.

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LA CONSTRUCCION INDUSTRIALIZADA

Llegar a definir el modo de utilización del término 'industrializado' es más complejo, dado que su acepción corriente es muy amplia.

Todos los elementos -los materiales- con que se construyen las obras tienen un mayor o menor grado de industrialización, entendiéndose como grado de industrialización el grado de complejidad de dicho proceso.

Esto no caracterizaría el tipo de construcción, pues en el modo tradicional, por ejemplo, el cemento implicaría un proceso industrial complejo y el ladrillo uno mas sencillo pero, por otro lado, en el modo 'en seco' un parante de madera sería un proceso sencillo y una placa de Durlock un proceso complejo.

De esa forma, correspondería llamar 'industrializados' a todos los materiales que entran en una obra tanto 'seca' como 'húmeda' y, además, la misma ejecución y/o armado y montaje de las obras, tradicionales o no, es también llamado industria, de modo que es difícil distinguir una obra industrializada de una que no lo es ó, en otras palabras, cuál es el tipo de obra que es industrializada, en base al significado dado corrientemente al término.

Si nos atenemos al significado estricto de la palabra industrializado, 'aquello fabricado por medios mecánicos', ninguna de las construcciones corrientes entraría dentro de esa denominación con posiblemente la mencionada excepción de las viviendas o grandes elementos de viviendas con equipamiento y hasta terminaciones ejecutadas totalmente en fábrica y montadas prácticamente completas en su lugar de emplazamiento definitivo. Pero este modo de construir no es aplicable en estos momentos, ni lo hemos visto en la región en los últimos años. Se requiere una gran demanda solvente, grandes créditos e importantes capitales.

Volviendo a la definición del término, en base a lo visto es probable que el concepto de 'industrializado' no sería de aplicación a las construcciones que se realizan en nuestros días en nuestro país.

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LA CONSTRUCCION TRADICIONAL EN LA ACTUALIDAD

Paralelamente a los cambios mencionados, la construcción tradicional -de mampuestos y mezcla- introdujo a su vez una importante cantidad de innovaciones, tanto en el tamaño, calidad y resistencia de los bloques cerámicos o de cemento, como en la perfección y variedad de los aglomerantes y mezclas predosificadas, aditivos, etc. También las nuevas herramientas de mano y mecánicas mejoraron la construcción tradicional, aparentemente estancada hasta aquel momento en su evolución.

Estos cambios condujeron a la construcción clásica hacia la obtención de un considerable grado de optimización de los elementos tradicionales y sus nuevos incorporados, y a una mayor destreza ejecutiva, con lo que se ha logrado en la actualidad equiparar en rapidez, limpieza y organización a las propuestas basadas en la velocidad y plazo de entrega inamovible de los sistemas en seco y prearmados.

En consecuencia no se puede considerar -hoy en día y hablando de vivienda unifamiliares- que existan notables diferencias en tiempo de entrega entre construcciones mayormente ejecutadas en seco y las mayormente ejecutadas con métodos tradicionales. El principal argumento originario ya no es aplicable, pero tampoco es necesario, pues los nuevos materiales ya han tomado carta de ciudadanía. En edificios en elevación entran a jugar otros factores que no denotan tan claramente la antinomia, como ser el tipo de estructura, la organización de los procesos constructivos, el tipo de los servicios y la complejidad general de la obra. No obstante es posible afirmar que, en dichos edificios, se combinan las distintas modalidades en forma eficiente, de acuerdo a las necesidades del proyecto o la metodología de construcción.

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LA ANULACION DE LAS BARRERAS

La 'clasificación' de las obras según los materiales utilizados o los 'sistemas' aplicados, son barreras que están quedando desvirtuadas.

Los proyectistas contarán paulatinamente y sin prejuicios, con la totalidad de los materiales al mismo tiempo a su disposición, placas de roca de yeso conviviendo con mármoles, revestimientos de papel con estucos perfectos, madera sin cepillar con cristal biselado, esmaltes de colores brillantes en exteriores o interiores, y tantos otros juegos contrastantes sorprendentes todavía, pero que no deberíamos prematuramente rechazar en bien del enriquecimiento de las posibilidades expresivas.

La asignatura pendiente será solucionar los puntos de encuentro entre materiales aparentemente tan disímiles y resolver los nuevos detalles constructivos en forma técnicamente correcta y coherente.

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UNA REFERENCIA AL MOVIMIENTO MODERNO

Cuando nos referimos a la irrupción de nuevos materiales producidos por la industria y la necesidad de desarrollar un mejor conocimiento de los mismos, no podemos dejar de recordar las enseñanzas del Movimiento Moderno y el Bauhaus ante alternativas que en algunos aspectos podrían ser similares, salvando las distancias.

Después de mediados del Siglo XIX la industria europea ya está produciendo objetos y novedades técnicas con mayor rapidez que la que estaban preparados para asimilar e incorporar a su mundo formal los arquitectos del momento, enclaustrados en sus órdenes neoclásicos.

La limitación de los estilos fue agobiante. (El sino de los estilos es que se agotan en la limitación y enredo de sus propias reglas).

El desarrollo de audaces estructuras de hierro -hierro y vidrio- agudiza el contraste, e instala una inevitable polémica entre las nuevas tecnologías en estructuras y producción industrial y el refugio formal que significaba lo neoclásico, neogótico y finalmente el eclecticismo.

No fue fácil la solución del problema.

La tecnología desarrollada por los técnicos y los estilos a que se aferran los arquitectos inevitablemente transitaron por caminos muy alejados entre sí. Bien entrado nuestro siglo aún subsistían rasgos de esta divergencia.

Hacia fines del Siglo XIX se profundizan los estudios de Historia del Arte y Filosofía de la Estética arrojando alguna luz sobre la crisis y preparando el camino a las iniciativas de las nuevas generaciones de arquitectos (de Horta, van de Velde, Otto Wagner) que buscan integrar las nuevas tecnologías con su labor.

Las nuevas tendencias se transforman en notables corrientes artísticas (art noveau, jugendstil, liberty) que en la cúspide de su difusión saturan sus posibilidades expresivas con una subsistente proclividad a desarrollar rasgos estilísticos del personalismo de sus difundidores, lo que no permite que la cultura arquitectónica se adapte totalmente al ritmo de la transformación técnica, que ahora continúa ampliándose con el hormigón armado y el incremento de la producción seriada.

En los inicios del Siglo XX surgen organizaciones culturales (Deutscher Wekbund - 1907) que apuntan a relacionar el trabajo artesano con el arte y la industria, a donde concurren jóvenes arquitectos que iniciarán, después de la primera guerra, la renovación de la cultura arquitectónica.

Por caminos separados Le Corbusier y el Bauhaus propugnan la misma renovación. En 1919 se funda el Bauhaus dirigido por Gropius. En él se concentran los más avanzados artistas del momento. La idea fundamental es la utilización de la artesanía como medio didáctico para la preparación de proyectistas modernos, terminando con la separación entre cultura y producción. Así lo explica Hauser: "el ritmo alcanzado por la evolución técnica bajo el impulso de la coyuntura económica es tan rápido que el desarrollo intelectual no lo puede seguir".

Los alumnos reciben clases prácticas con artesanos diestros en cada material, y teóricas donde aprenden a comprender la expresión de las formas en el espacio. Uno de los ejercicios consiste en suspender puntos, rectas y planos dentro de aristas de alambre que limitan un cubo virtual de 30 cm de lado, y registrar los sentimientos de orden plástico espacial que produce cada elemento por sí y en su relación con los restantes. De esta manera se comienza a diseñar el espacio arquitectónico evitando influencias formales.

Oprimidos por el nazismo los profesores se dispersan. Gropius y Mies Van der Rohe llegan a EEUU donde llevan a la práctica sus principios. La arquitectura moderna se difunde ampliamente en la Alemania de preguerra pero en una interpretación literal y formalista, y por el mundo de postguerra con el 'Estilo Internacional', donde ya en el nombre vemos en germen el mismo error.

La enseñanzas del Movimiento Moderno estarán disponibles cada vez que las modas y los estilos, como en la actualidad, empobrezcan nuestra capacidad para gozar de la expresión de las formas y el espacio.

El aprehendizaje de cada material en sus valores técnicos y expresivos, regulando su eventual mensaje subliminal, y desencasillándolo de sistemas, modelos, clases, modas y/o presión de los medios de comunicación, es el comienzo.

Clasificación de los elementos
de las construcciones en seco

1. Elementos estructurales
(estructuras resistentes)

1.1. Perfiles estructurales de chapas de acero galvanizadas: En forma de U ó C. Se utilizan como columnas, soleras de entrepisos, cabriadas de techo, etc.

1.2. Perfiles de acero laminado: Son los perfiles de acero corrientes normalizados según DIN o USA, que se adquieren en distribuidores.

1.3. Madera maciza: Son los tirantes corrientes de madera escuadrada de diferentes especies.

1.4. Madera laminada: Estructuras de vigas, columnas o pórticos, elaboradas en fábrica, en base a tablas de madera seleccionadas y encoladas entre sí. Admiten formas curvas que se obtienen con prensas y vapor.

2. Soportes de cerramientos
(paredes y tabiques)

2.1. Perfiles de chapa de acero galvanizado no estructurales: Se utilizan en estructuras para tabiques no portantes. Son de menor dimensión que los del punto 1.1

2.2. Madera maciza: Madera escuadrada corriente de diversas especies.

2.3. Tubos de acero: Tubos cuadrados o rectangulares de chapa de acero. No son de uso muy frecuente en este tipo de construcciones.

3. Elementos de cerramiento en placas

3.1. Placas de roca de yeso: Marca Durlock ú otras; varios espesores y calidades (normales, no ignífugas, antihumedad, etc). No aptas para uso a la intemperie.

3.2. Placas cementicias: Similar a las de rocas de yeso pero cementicias. Son importadas. Para uso exterior.

3.3. Madera compensada fenólica: Diversos espesores. El nombre se refiere al adhesivo o cola con que se pegan las láminas del compensado (terciado). El adhesivo fenólico no se degrada con la humedad como ocurre con el ureico.

3.4. Madera maciza en forma de machimbre: Diversos formatos y modos de encastre. Con tratamiento adecuado son aptos para uso en exteriores. Para facilitar la colocación es conveniente que la estructura de soporte sea también de madera.

3.5. PVC molduras diversas, habitualmente con forma de machimbre: Para uso en exteriores. Debe contener algún componente que evite su degradación por los rayos infrarojos. Su uso no está aún muy difundido.

3.6. Paneles compuestos de aluminio: Para uso exterior. No están muy difundidos aún. Son de chapas de aluminio conformada en forma de bandejas.

3.7. Chapas lisas de fibrocemento: Dos espesores. Apto para uso en exteriores. Su uso ha decaído.

3.8. Chapas diversas: Para uso interior. Chapadur, compensado ureico, madera aglomerada.

3.9. Paneles de yeso enterizos: Para uso en interiores. Tienen el espesor del tabique, altura de piso a cielo raso y un ancho apto para colocación manual. Hace muchos años que existen en plaza.

4. Elementos de aislación. Térmica, acústica, hidrófuga.

4.1. Elementos livianos en planchas: Poliuretano, lana de vidrio, poliestireno expandido.

4.2. Elementos granulados: Arcilla expandida, perlita, vermiculita.

4.3. Barrera acústica: Plomo en planchas, vinilo de alta densidad.

4.4. Laminas flexibles: PVC, polietileno, etc.

5. Elementos de cubiertas pluviales

5.1. Tejas: Cerámicas, de cemento, de chapa, de fibrocemento, de cartón, de pizarra, etc

5.2. Chapas conformadas, sobre estructura: De fibrocemento, de chapa galvanizada o aluminizada, etc.

5.3. De chapas autoportantes: Su conformación permite absorber luces considerables sin flexionar.

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6. Revestimientos delgados

6.1. Papeles y vinilos.

6.2. Pinturas en general.

6.1. Revestimientos semi líquidos texturables.

7. Cerramientos de aberturas

7.1. De acero.

7.2. De madera.

7.3. De aluminio.

7.4. De PVC.

7.5. De cristal templado.

8. Elementos para sellado y fijación

8.1. De compuestos químicos.

8.2. De elementos mecánicos:

Tornillos, tarugos, grapas

8.3. Epoxis.

9. Instalaciones

9.1. Desagües pluviales.

9.2. Instalación sanitaria.

9.3. Instalación de gas.

9.4. Instalación eléctrica.

9.5. Instalaciones para comunicaciones.

10. Fundaciones

10.1. En superficie: Plateas.

10.2. Bajo capa terreno fértil: Pilotines

10.3. Pilotajes.

 

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